La Cámara de Apelaciones resolvió mantener la participación de Sebastián Robles como querellante y rechazó los cuestionamientos presentados tanto por la fiscal Celia Mussi como por la defensa de Joaquín Cesca Castiglione, en la causa que investiga la muerte de Luciana Mabel Torres, ocurrida el 24 de diciembre de 2024 en un departamento de calle Mitre.

La decisión, firmada el 4 de mayo por las juezas Inés Zamora, María Gabriela Núñez y Ana Cecilia Vittar, desestimó los planteos vinculados a la nulidad y a la solicitud de elevación a juicio alternativa promovida por la querella.
Asimismo, el tribunal descartó los argumentos de la fiscalía sobre supuestos incumplimientos en los plazos procesales, al considerar que la querella actuó dentro de los tiempos legales al oponerse a la requisitoria fiscal.
Con este fallo, el expediente avanza hacia la audiencia de control de acusación, instancia clave que se realizará ante un juez de Control y Garantías y donde se definirán los próximos pasos del proceso.
En esa etapa se analizarán las distintas posturas: por un lado, la fiscalía sostiene que el caso debe llegar a juicio bajo la figura de instigación al suicidio; por otro, la querella impulsa una acusación alternativa por homicidio agravado por el vínculo en un contexto de violencia de género.
Incluso, no se descarta que ambas hipótesis sean consideradas y que sea finalmente un tribunal oral el que determine la calificación legal correspondiente en una causa que continúa generando expectativa.