James A. Robinson, uno de los galardonados por su investigación histórica sobre la «importancia de las instituciones sociales para la prosperidad de las naciones», consideró que la «pobreza y la desigualdad en América Latina están profundamente arraigadas en el colonialismo».

James A. Robinson, uno de los economistas galardonados este lunes con el premio Nobel de Economía junto a Daron Acemoglu y Simon Johnson, habló sobre la Argentina como uno de los países que fue progresando en la inclusión social, y sostuvo que, junto a Venezuela, sigue «patrones complicados».
El británico mantuvo un diálogo con BBC Mundo, en el que fue consultado sobre los progresos en América Latina en relación a los temas de inclusión social. «Ha habido progreso en países como Chile en las últimas décadas, desde el colapso de la dictadura. Podemos pensar en Costa Rica o en países como Bolivia en el sentido del ascenso de los pueblos indígenas. Pero otras partes de Latinoamérica han ido en la dirección opuesta. Pensemos en países como Venezuela o Argentina, que siguen patrones complicados, o Nicaragua y la consolidación de una autocracia en el país», planteó.
Robinson y sus colegas recibieron el reconocimiento por sus estudios empíricos y teóricos que exploran las diferencias en la prosperidad de las naciones y su análisis sobre la desigualdad.
Cuál es el origen de la desigualdad en América Latina
Consultado sobre el principal aporte que realizaron a las ciencias económicas, Robinson consideró: «La mayor parte nuestro trabajo ha estado enfocado en tratar de entender la desigualdad, en intentar entender por qué el mundo está dividido entre países que son prósperos y otros que son pobres. Nos hemos preguntado cómo surgió históricamente esta diferencia y cómo se ha mantenido pese a las enormes consecuencias en el bienestar humano».
«Ese ha sido el tema principal de nuestras investigaciones durante los últimos 30 años. Específicamente hemos tratado de entender cómo las instituciones establecen las reglas que en diferentes sociedades influyen en la prosperidad y la pobreza«, añadió.
Según su perspectiva, hubo «mejoras» en los niveles de pobreza como es el caso de China, pero menciona que no sucedió lo mismo en África y América Latina. También, agrega que Estados Unidos tiene «amenazas de inclusión social y prosperidad».
El catedrático recordó la llegada de Cristóbal Colón y su encuentro con los pueblos indígenas latinoamericanos, y afirmó que la investigación que llevaron adelante muestra que la «pobreza y la desigualdad en América Latina están profundamente arraigadas en el colonialismo, la explotación de los indígenas y la existencia de la esclavitud».
«Latinoamérica tiene grandes problemas de inclusión, marginalización, explotación. Por eso es pobre y aún sigue tratando de encontrar una salida. Por otro lado, gran parte de nuestro trabajo analiza cómo Estados Unidos difiere históricamente de esos patrones», argumentó.
Entregaron el Premio Nobel de Economía a tres investigadores que explicaron por qué hay países ricos y pobres
Daron Acemoglu (turco), Simon Johnson y James Robinson (británicos) fueron distinguidos con el Premio Nobel de Economía por su investigación histórica sobre la «importancia de las instituciones sociales para la prosperidad de las naciones».
«Los galardonados han demostrado que una explicación de las diferencias en la prosperidad de los países son las instituciones sociales que se introdujeron durante la colonización. A menudo se introdujeron instituciones inclusivas en países que eran pobres cuando fueron colonizados, lo que con el tiempo resultó en una población generalmente próspera. Ésta es una razón importante por la que las antiguas colonias que alguna vez fueron ricas ahora son pobres, y viceversa», explicaron desde la Real Academia de las Ciencias de Suecia, quien entrega la distinción.
Desde la entidad agregaron: «Algunos países quedan atrapados en una situación de instituciones extractivas y bajo crecimiento económico. La introducción de instituciones inclusivas crearía beneficios a largo plazo para todos, pero las instituciones extractivas proporcionan beneficios a corto plazo para las personas en el poder. Mientras el sistema político garantice que mantendrán el control, nadie confiará en sus promesas de futuras reformas económicas. Según los galardonados, esta es la razón por la que no se produce ninguna mejora«.
«Sin embargo, esta incapacidad para hacer promesas creíbles de cambios positivos también puede explicar por qué a veces se produce la democratización. Cuando existe una amenaza de revolución, la gente en el poder enfrenta un dilema. Preferirían permanecer en el poder e intentar apaciguar a las masas prometiendo reformas económicas, pero es poco probable que la población crea que no volverán al antiguo sistema tan pronto como la situación se calme. Al final, la única opción puede ser transferir el poder y establecer la democracia. Reducir las enormes diferencias de ingresos entre países es uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo. Los galardonados han demostrado la importancia de las instituciones sociales para lograrlo«, concluyeron.