La vicepresidenta Victoria Villarruel respondió al pedido de renuncia formulado por el canciller Pablo Quirno, luego de la decisión de habilitar la participación virtual de la senadora Anabel Fernández Sagasti durante una sesión del Senado.

La polémica se originó a partir de la autorización otorgada a la legisladora mendocina, quien no puede realizar viajes extensos debido a su embarazo.Tras participar de una misa en la Catedral Metropolitana por la llegada del nuevo nuncio apostólico, monseñor Michael Wallace Banach, Villarruel rechazó las críticas y defendió su accionar institucional.
«Yo no desestabilizo a nadie, nada más lejos de mí. En todo momento tengo apego y respeto por las instituciones del país y la Constitución Nacional; todo lo hago por amor a la patria», expresó la vicepresidenta.
Además, respondió directamente a las declaraciones de Quirno: «El canciller creo que se ha excedido, y creo que estas palabras deberían ser dichas cara a cara, no para escandalizar a la población», sostuvo.
Las declaraciones profundizan las diferencias internas dentro del oficialismo, en medio de una jornada marcada por el debate legislativo y las tensiones políticas en el Senado.