La investigación por el femicidio de Agostina sumó un elemento clave que fortaleció la acusación contra el matrimonio detenido por presunto encubrimiento agravado.

Según la reconstrucción realizada por la Fiscalía, la pareja llegó al domicilio ubicado en Juan del Campillo 878, en barrio Cofico, a las 23.04 del 23 de mayo y permaneció allí hasta las 8.54 de la mañana siguiente, sin dar aviso a las autoridades sobre lo que ocurría en el lugar.La prueba que terminó de comprometerlos fue una pericia acústica ordenada por el fiscal Raúl Garzón, realizada en la misma vivienda y en un horario similar al del crimen. Durante el procedimiento, los investigadores reprodujeron música a distintos volúmenes para recrear las condiciones sonoras de aquella madrugada y determinar qué podía escucharse desde la planta alta.El abogado querellante Carlos Nayi sostuvo que el resultado fue concluyente y contradijo la declaración del matrimonio, que había asegurado no haber escuchado ningún pedido de auxilio. «Esa declaración confrontó con la prueba independiente y quedó demolida: mintieron», afirmó.Nayi explicó además que el ataque contra Agostina no ocurrió de manera instantánea, sino que se prolongó durante un tiempo considerable. En ese sentido, indicó que desde el lugar donde se encontraban los ahora detenidos era posible escuchar lo que sucedía en la planta baja, una conclusión que reforzó la imputación por encubrimiento agravado.Para la querella, el hecho de que la pareja no haya pedido ayuda ni alertado a las autoridades durante casi diez horas constituye un elemento que los compromete por haber actuado, presuntamente, para favorecer al principal acusado, Barelier.Con estas detenciones, ya son seis las personas privadas de la libertad en el marco de la investigación por el femicidio.Además, el abogado señaló que la causa continúa abierta y no se descartan nuevas imputaciones. «La causa tiene piso, pero lo que no tiene es techo. Se sigue trabajando con objetividad», expresó.En paralelo, Nayi también desmintió una de las versiones que había circulado en los últimos días sobre una supuesta cámara de seguridad que habría registrado el crimen. Según explicó, el dispositivo fue peritado y se comprobó que no estaba operativo al momento del hecho, por lo que no aportó imágenes útiles para la investigación.