Un hombre de 84 años, domiciliado en el barrio Smata, requirió la intervención de la Policía luego de advertir la desaparición de una importante suma de dinero que, según indicó, guardaba en el interior de su vivienda.

De acuerdo con fuentes policiales, el jubilado manifestó que durante la mañana del miércoles había dejado 2.500.000 pesos ocultos debajo del colchón de su cama. Horas más tarde, cerca de las 14.30, regresó a la habitación y comprobó que el dinero ya no estaba donde lo había dejado.
Tras revisar distintos sectores de la casa sin obtener resultados, el hombre expresó a los efectivos sus sospechas de que quien se llevó el dinero conocía tanto la vivienda como el lugar donde se encontraba guardado el efectivo. En ese contexto, mencionó a una nieta y a la pareja de ella, quienes se encontraban de visita desde la provincia de Buenos Aires.
Los policías informaron de lo sucedido al fiscal de turno, Diego Cortés, quien dispuso que el damnificado fuera trasladado a la dependencia policial para formalizar la denuncia e iniciar las actuaciones correspondientes.
Sin embargo, una vez en la sede policial, el jubilado decidió no radicar la denuncia penal. Según trascendió, manifestó su intención de resolver el conflicto en el ámbito familiar, por lo que no impulsó una acción judicial contra las personas sobre las que recaían sus sospechas.
A pesar de esa decisión, el episodio quedó registrado en las actuaciones preventivas confeccionadas por el personal policial.