Un operativo de control vehicular realizado durante la madrugada de este domingo en la ciudad de Centenario terminó en un hecho insólito: las autoridades secuestraron la propia grúa encargada de trasladar vehículos retenidos luego de comprobar que su conductor manejaba bajo los efectos del alcohol.

El procedimiento era llevado adelante por inspectores municipales y efectivos policiales, quienes ya habían retenido varios vehículos por distintas infracciones cuando comenzaron las sospechas sobre el chofer del camión de remolque. Fueron los propios conductores sancionados quienes advirtieron que el operario presentaba comportamientos extraños y un fuerte aliento etílico.
La situación generó reclamos y discusiones en el lugar, que con el correr de los minutos derivaron en incidentes y golpes de puño. Durante el enfrentamiento, un efectivo policial resultó agredido mientras intentaba controlar la situación.
Una vez restablecido el orden, las autoridades realizaron el correspondiente test de alcoholemia al conductor de la grúa, un camión Mercedes Benz perteneciente a una empresa privada contratada por el municipio. El examen arrojó un resultado superior a un gramo de alcohol por litro de sangre.
Además, los inspectores constataron que el trabajador no contaba con la documentación obligatoria para circular. Ante esta situación, el vehículo fue retenido y trasladado bajo custodia oficial hasta el depósito municipal.
De esta manera, la misma grúa que debía llevar los vehículos infraccionados terminó siendo secuestrada por las autoridades y quedó a disposición del Juzgado de Faltas junto a los rodados que tenía previsto trasladar.