La industria de la indumentaria continúa atravesando un escenario complejo marcado por la caída del consumo y la acumulación de stock.

Según un relevamiento realizado por la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), las ventas del sector registraron una baja del 7% durante el segundo bimestre de 2026 en comparación con el mismo período del año pasado.
El informe, elaborado en base a encuestas realizadas durante marzo y abril, reflejó que la falta de demanda interna sigue siendo la principal preocupación para las empresas del rubro. De hecho, el 81% de las firmas consultadas identificó al escaso nivel de consumo como el mayor obstáculo para su actividad.
La situación también impacta sobre la rentabilidad de los comercios y fabricantes. La mayoría de las empresas señaló dificultades para actualizar precios al ritmo del incremento de sus costos, especialmente los vinculados a salarios, lo que redujo considerablemente sus márgenes de ganancia.
Como consecuencia de la menor rotación de productos, más de la mitad de las compañías afirmó contar con mercadería acumulada por encima de los niveles habituales. El porcentaje de empresas con exceso de stock alcanzó el 52%, más del doble de lo registrado en igual período de 2025.
El relevamiento además advirtió un deterioro en la cadena de pagos. Cerca de tres de cada diez firmas manifestaron sufrir demoras frecuentes en los cobros, una situación que se agravó respecto al bimestre anterior y que genera mayores dificultades financieras para el sector.
En este contexto, algunas empresas comenzaron a implementar medidas de ajuste laboral. Entre las estrategias más utilizadas figuran la no reposición de puestos vacantes generados por renuncias y, en menor medida, la reducción directa de personal.
Los datos confirman la continuidad de un escenario adverso para la industria textil e indumentaria, que mantiene una tendencia negativa sostenida y enfrenta serias dificultades para recuperar los niveles de actividad.