A dos día de los procedimientos judiciales que dejaron al descubierto una presunta red delictiva dentro de la Policía Federal Argentina en Santiago del Estero, la investigación avanzó con nuevos datos que agravan el cuadro, entre ellos posibles conexiones con organizaciones vinculadas al narcotráfico en Salta.

De acuerdo con las actuaciones, el grupo —conformado por seis agentes y dos civiles detenidos— habría sostenido su accionar durante cerca de dos años en sectores de los departamentos Copo y Pellegrini, donde se habrían realizado operativos irregulares.
La hipótesis que manejan los investigadores indica que la organización contaba con vínculos fluidos con actores del narcotráfico salteño, lo que les permitía acceder a información clave y actuar con mayor precisión, especialmente en intervenciones realizadas durante la madrugada.
En la estructura, un oficial con funciones administrativas aparece señalado como quien coordinaba las maniobras, organizaba al grupo y distribuía roles. Para comunicarse, utilizaban canales informales como grupos de WhatsApp y líneas telefónicas no registradas, evitando controles internos.
Uno de los aspectos más sensibles que surgieron en las últimas horas es que, tras los procedimientos, parte de la droga incautada no ingresaba al circuito legal. Según se investiga, un porcentaje era apartado y luego reintroducido para su comercialización ilegal.
Dentro de ese esquema, un cabo tendría un rol clave en la distribución en Las Termas de Río Hondo, ampliando el alcance territorial de la maniobra.
Asimismo, se investiga la participación de una mujer vinculada familiarmente a uno de los detenidos, quien habría intervenido en el movimiento de dinero mediante un comercio ubicado en el barrio Lomas del Golf.
La causa continúa en etapa investigativa y no se descartan nuevas imputaciones, mientras la Justicia intenta determinar la magnitud de la red y sus posibles ramificaciones fuera de la provincia.