Un nuevo hecho de abigeato volvió a preocupar a los productores rurales de Añatuya, luego de que delincuentes sustrajeran dos terneros de raza Brangus, de apenas dos meses, en una estancia ubicada sobre la Ruta Provincial 92. Además del valor económico, los animales representan un importante potencial genético para el establecimiento afectado.

El robo fue detectado por el encargado del campo durante una recorrida de rutina. Al notar la ausencia de los terneros, inició un rastreo por el perímetro y encontró un objeto inusual: unos anteojos de sol abandonados por los autores.
No obstante, la investigación se complicó debido a las lluvias recientes, que borraron cualquier marca de calzado o neumáticos en el barro, dificultando la recolección de pistas.
Tras la denuncia, la Fiscalía local ordenó la intervención de la División de Robo y Hurto, y se labraron actas de constatación. Se espera que el análisis de los objetos hallados pueda aportar información sobre los responsables.
Este caso refleja la creciente problemática del abigeato en la región, donde los delincuentes aprovechan la extensión de los campos y la limitada vigilancia nocturna. Por el momento, no hay detenidos y se solicita a los vecinos y productores informar sobre cualquier actividad sospechosa de vehículos en la zona de la Ruta 92.