Segundo año de Javier Milei presidente: por qué termina mejor de lo que empezó

El libertario atravesó meses con medidas bien recibidas, como la flexibilización del cepo; escándalos, como $LIBRA y ANDIS; y éxitos electorales que fortalecen su construcción de poder.

El presidente Javier Milei llega al fin de su segundo año de mandato, unos meses cargados de medidas, cambios y escándalos que, en la cuenta final, resultaron positivos para los objetivos del libertario y su construcción de poder.

El 14 de febrero, Día de los Enamorados, el Presidente difundió —no promocionó, según él— la criptomoneda $LIBRA. Esto le trajo el primer problema judicial, ya que se trató de una estafa que no hubiese sido posible sin esta difusión del propio mandatario.

En abril, Milei logró salir de este escándalo y recuperar la agenda, anunciando la salida del cepo. Esta medida, que logró generar estabilidad, sumada al control de la inflación y la baja del riesgo país, fueron sin lugar a dudas buenas noticias que pudo mostrar la gestión libertaria.

En mayo, La Libertad Avanza realizó una jugada electoral fuerte: compitió contra el PRO en la ciudad de Buenos Aires y le ganó, lo que le permitió tener al partido amarillo dominado para los siguientes comicios.

Agosto fue quizás el peor mes para la gestión libertaria: en el Congreso, la oposición se unió para aprobar leyes como Financiamiento Universitario, aportes para los jubilados y la Emergencia Pediátrica. En ese mes también estalló el escándalo en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), que dejó a muchos funcionarios afuera y al círculo más íntimo de Javier Milei en la mira de la Justicia.

En este contexto, en septiembre, el Gobierno perdió las elecciones en la provincia de Buenos Aires, pero logró recuperarse de este golpe y empezar la campaña nacional, con ayuda de Estados Unidos.

Y así, Javier Milei termina el año mucho mejor de lo que lo empezó, con un Congreso a favor que va a ser protagonista de este verano, con una agenda propia del gobierno libertario.