La contadora María Soledad Castelli y varias personas de su círculo cercano quedaron bajo la mira de la Justicia santiagueña al acumular un total de ocho denuncias penales vinculadas a presuntas estafas millonarias.

En una resolución emitida recientemente, la fiscalía general decidió apartar a la fiscal Celia Mussi de cuatro de esos expedientes y unificar todos los casos bajo la conducción de la fiscal Luciana Jacobo.
Las denuncias, que comenzaron a radicarse en junio, señalan la existencia de una posible “mesa de dinero” y maniobras fraudulentas con cheques sin fondos que habrían afectado a numerosos damnificados en Santiago del Estero. Castelli, junto con al menos dos colaboradores directos, figura involucrada en todos los procesos.
La complejidad de la investigación radica en determinar el rol de la contadora en cada uno de los expedientes: en uno de ellos aparece como denunciante, pero en los otros siete es señalada como presunta responsable de las maniobras delictivas junto a su entorno más cercano.
Con la unificación de los ocho casos en una sola fiscalía, la investigación avanzará ahora bajo una línea común que permitirá reconstruir el alcance de las operaciones denunciadas y establecer eventuales responsabilidades penales en una causa que continúa generando fuerte repercusión en el ámbito judicial provincial.