Javier Milei no lamentó la muerte de Pepe Mujica y cuestionó los homenajes a su figura

A diferencia del resto del arco político, el Presidente no emitió ningún comunicado tras el fallecimiento del exmandatario uruguayo y solo reposteó un mensaje ajeno en X: «No se puede rendir honores a quien ejerció la violencia política».

Tras la muerte del exmandatario uruguayo José «Pepe» Mujica, quien falleció este martes a los 89 años, el presidente Javier Milei se desmarcó del resto del arco político argentino y no solo no expresó sus condolencias, sino que reposteó un mensaje que lo acusaba de «homicida» y «artero».

La noticia fue confirmada por el presidente uruguayo, Yamandú Orsi, y generó la reacción de líderes latinoamericanos y globales. En Argentina, fue despedido por dirigentes de todos los espacios políticos como Cristina Kirchner, Axel Kicillof, Mauricio Macri, Horacio Rodríguez Larreta, Martín Lousteau y Elisa Carrió, entre otros.

En cambio, hubo silencio por parte de las cuentas oficiales del Gobierno y de La Libertad Avanza (LLA). La única referencia al tema por parte de Milei llegó recién este miércoles, cuando reposteó un mensaje del abogado Alejandro Fargosi que cuestionaba a Mujica sin nombrarlo.

«Sencillamente, no se puede rendir honores a quien ejerció la violencia política hasta su grado máximo: el homicidio individual y artero», sostuvo en referencia a su militancia en el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, y recordó sus cruces con Milei: «Menos aún, si mientras tanto se acusa a otro líder político de ‘atacar a la democracia’ por usar palabras fuertes. Coherencia», concluyó.

En el mismo sentido se expresó este miércoles Daniel Parisini, alias El Gordo Dan, en el streaming libertario Carajo al asegurar que Mujica fue «un terrorista, delincuente y guerrillero». «Basta de callar. Basta de dejarse psicopatear por los zurdos. Basta de llorarle los muertos a ellos. Ellos no nos lloran los muertos a nosotros, no se confundan: festejan», aseguró.

«Dillom canta que hay que matar a (Luis) Caputo en la plaza, colgarlo, y al Presidente también, y lo festejan. ¿Qué se vienen a hacer los solemnes? Y ustedes, los más amarillos, a dejarse psicopatear por estos que fingen solemnidad ante estos casos. ¿Estamos todos locos?», agregó, haciendo alusión al PRO.

«Por eso es que después pierden, porque se arrodillan ante el relato y el cuento de estos hijos de puta, de estos psicópatas. Te arrodillás dialécticamente ante esa gente», concluyó.