El episodio sucedió en el sur del continente americano. Cerca de Punta Arenas, Chile, el hecho que se asemeja al pasaje bíblico de Jonás, fue grabado por un anestesiólogo, padre del joven de 24 años que vivió esa situación rarísima.

En el libro de Jonás, del Antiguo Testamento, se relata como una ballena se lo traga porque intentó eludir una tarea encomendada por Dios. Ahora, el joven Adrián Simancas de 24 años se convirtió involuntariamente en un moderno Jonás: se lo tragó una ballena jorobada en la zona del estrecho de Magallanes.
Podría ser tomado como un delirio, un invento o una mentira para tener «15 minutos de fama», pero su padre, Dell, un anestesiólogo, registró el increíble momento.
Según el relato de los Simancas, la ballena, poco después, lo devolvió sano y salvo. La ballena jorobada llega a medir hasta 15 metros de largo, pero pese a su gran tamaño, se alimenta solo de pequeños organismos como el plancton y el krill.