CRESPO: “EL CIERRE ES INTOLERABLE Y VAMOS A LUCHAR PARA REABRIR LA FÁBRICA”

El combate entre los dos supercampeones de Estados Unidos tendría día y escenario definidos para 2026. La República Democrática del Congo asoma como sede de un evento cargado de simbolismo y negocios.

El posible cruce entre Mike Tyson y Floyd Mayweather Jr. vuelve a escena y ahora con datos más concretos. De acuerdo con reportes de periodistas especializados y medios del ambiente, la exhibición tendría fecha tentativa: 25 de abril de 2026. El lugar elegido sería la República Democrática del Congo, una plaza con fuerte carga histórica para el boxeo mundial.

Aunque los equipos de ambos excampeones todavía no oficializaron el anuncio, la información ya circula con fuerza en la industria. No habrá títulos en juego ni récord profesional en riesgo: el formato será de exhibición, bajo reglas adaptadas y con foco puesto en el espectáculo y la venta global del evento.

Tyson, de 59 años, dejó la competencia regular en 2005, pero nunca se alejó del ring. En 2020 protagonizó una muestra ante Roy Jones Jr. y a fines de 2024 se midió oficialmente con el influencer Jake Paul, con derrota por puntos. En paralelo, impulsa proyectos vinculados al desarrollo amateur en Estados Unidos y suele advertir sobre la necesidad de revitalizar el deporte.

Mayweather, en tanto, mantiene intacto su 50-0 como profesional desde su retiro en 2017. Desde entonces se especializó en combates de exhibición, combinando boxeo con entretenimiento y midiéndose ante celebridades y figuras mediáticas como Logan Paul y Conor McGregor. Su modelo de negocio prioriza bolsas millonarias y alcance internacional.

La elección del Congo no es casual. Remite inevitablemente al recordado “Rumble in the Jungle” de 1974 entre Muhammad Ali y George Foreman, una de las peleas más emblemáticas de todos los tiempos. Medio siglo después, la apuesta busca recuperar ese eco simbólico, aunque en un contexto dominado por el show y las plataformas de transmisión.

El auge de estas exhibiciones responde a una tendencia clara: maximizar ingresos y audiencias en mercados no tradicionales. Arabia Saudita, Las Vegas y otros destinos emergentes ya compiten por este tipo de carteleras. Ahora África Central podría sumarse a ese mapa.