Un vecino de Herrera, identificado como Gustavo Palavecino (54), se presentó cerca de las 23.15 en la Comisaría 19 para denunciar que había sido víctima de una estafa virtual.

De acuerdo con su exposición, alrededor de las 19 comenzó a recibir mensajes desde el número telefónico de su hermano, en los que le solicitaban dinero con urgencia. Convencido de que se trataba de un pedido real, realizó dos transferencias: una de $300.000 y otra de $320.000.
Minutos después, le envió los comprobantes por WhatsApp a su familiar. La respuesta lo desconcertó: su hermano le preguntó por qué le estaba mandando esos recibos, ya que él no había pedido ningún préstamo. En ese instante comprendieron que la cuenta había sido vulnerada y que el dinero había sido enviado a un tercero.
Las operaciones se efectuaron a un CVU a nombre de Karen Yamila Ferro. Tras la denuncia, la fiscal de turno, Dra. Carola Olivera, dispuso la intervención de la División Delitos Económicos para avanzar en la investigación y tratar de establecer el destino de los fondos.