LOS SORTEOS MÁS INSÓLITOS DE LOS MUNDIALES: DEL PAPELÓN DEL ’82 AL ESCÁNDALO DEL ’98

De Montevideo 1930 a la era digital: cómo evolucionaron los métodos, quiénes intervinieron y por qué algunos quedaron en la historia

Los sorteos de los Mundiales siempre fueron mucho más que un trámite. Con el paso del tiempo, se transformaron en ceremonias que condensan tensiones políticas, decisiones deportivas, intereses institucionales y, en muchos casos, polémicas que aún resuenan. Desde el acto improvisado de Montevideo 1930 hasta los shows globales del siglo XXI, cada sorteo cuenta una parte de la evolución del fútbol.

De la simpleza artesanal a los primeros criterios

El primer sorteo mundialista, en Uruguay 1930, fue casi una escena doméstica: bolillas de madera, papelitos escritos a mano y un comité que definió los grupos apenas tres días antes del debut. Argentina quedó emparejada con Francia, Chile y México en un procedimiento que hoy parece de otro siglo.

Italia 1934 introdujo una primera formalización. Sin bombos definidos, pero con un claro interés político, el régimen de Mussolini procuró evitarle riesgos al seleccionado local. En 1938, el sorteo realizado en París dejó una postal histórica: un niño de seis años —nieto del presidente de la FIFA— sacando las bolillas en el Salón d’Horloge, símbolo de una época todavía inocente.

La posguerra y los primeros lineamientos modernos

Brasil 1950 marcó el inicio de criterios geográficos para equilibrar los grupos. El concepto de “cabezas de serie” aún no existía, pero empezaban a aparecer reglas más estrictas que la FIFA ajustaría torneo tras torneo: bombos por confederación, protección de cruces, ranking deportivo y privilegios para el anfitrión.Inglaterra 1966 dejó una anécdota insólita: Pickles, el perro que había encontrado el trofeo Jules Rimet robado meses antes, fue la estrella del sorteo. Alemania 1974, en cambio, mostró la modernización del fútbol televisado: fue la primera ceremonia transmitida globalmente.En Argentina 1978, el contexto político marcó la jornada. El comité organizador intervino la estructura del sorteo para garantizar que la Selección jugara el partido inaugural en el Monumental y evitara traslados extensos, algo que generó críticas internacionales.El papelón de España ’82 y el salto al marketingEspaña 1982 dejó uno de los episodios más bochornosos: una bolilla defectuosa quedó atascada, los grupos se armaron mal y debió repetirse parte del proceso ante millones de espectadores. Fue la primera falla grave de la era moderna.Italia 1990 inauguró un nuevo enfoque: escenografía cuidada, figuras televisivas y un guion propio de un espectáculo más que de un acto administrativo.

Francia ’98: el sorteo del millón de espectadores y la polémica eternaEl sorteo de Francia 1998 rompió todos los moldes. Se realizó en el estadio Vélodrome de Marsella, ante más de 38.000 personas y con una audiencia global superior a los mil millones. Fue un éxito mediático, pero quedó manchado años después: Michel Platini reconoció que la estructura del cuadro buscó favorecer una eventual final entre Francia y Brasil.La era digital y los nuevos criterios

Alemania 2006 profundizó el formato-show. Brasil 2014 incorporó simulaciones digitales en vivo y definió uno de los grupos más fuertes que se recuerden, con Uruguay, Italia e Inglaterra.

Rusia 2018 marcó un cambio histórico: por primera vez, los bombos se organizaron únicamente según el ranking FIFA, dejando atrás las excepciones geográficas para los cabezas de serie.