22,6 MILLONES PODRÍAN MORIR POR LOS RECORTES DE EE.UU. Y EUROPA

Un estudio internacional advierte que los recortes en la ayuda de Estados Unidos, Alemania, Francia y Reino Unido podrían provocar 22,6 millones de muertes hacia 2030, con un fuerte impacto en la salud global y efectos devastadores en países vulnerables.

Un reciente informe internacional encendió alarmas en la comunidad científica y humanitaria: la reducción de la ayuda financiera proveniente de potencias occidentales como Estados Unidos, Alemania, Francia y el Reino Unido tendría consecuencias mortales en los próximos años. Según las proyecciones, el retiro de programas clave afectaría de forma directa a los sistemas de salud de países en desarrollo, reduciendo el acceso a vacunas, tratamientos y medidas de prevención.

El estudio señala que 22,6 millones de personas podrían morir hacia 2030 a causa del deterioro de servicios esenciales, la falta de cobertura sanitaria y el aumento de enfermedades prevenibles. Del total estimado, 5,4 millones serían niños menores de cinco años, uno de los grupos más dependientes de la ayuda internacional para acceder a controles médicos, nutrición y medicación básica.

Los especialistas advierten que este escenario podría revertirse si los países donantes revierten los recortes y restablecen los niveles de financiamiento. De lo contrario, la crisis humanitaria podría escalar y dejar secuelas irreversibles en comunidades ya golpeadas por la pobreza, los conflictos y la inestabilidad climática.