A sus 88 años, el sumo pontífice permanece internado desde el 14 de febrero pasado. Frente los rumores de una posible renuncia, sus colaboradores aseguraron que todavía tiene mucho trabajo que hacer. El Vaticano informó que sigue respirando de forma autónoma y su corazón se mantiene bien.

El papa Francisco continúa internado en el Hospital Gemelli de Roma, pero en las últimas horas su condición de salud mejoró y desde su entorno disiparon los rumores de una posible renuncia anticipada. El Vaticano informó que sigue respirando de forma autónoma y su corazón se mantiene bien.
La Santa Sede publicó el informe diario sobre el estado de salud del Papa donde comunicaron que Francisco se levantó y ya desayunó. Su estado de salud mejoró «ligeramente, sin fiebre, y con parámetros hemodinámicos estables. El Papa, según se ha podido saber, tiene brotes de pulmonía, sigue respirando de forma autónoma y su corazón sigue manteniéndose bien».
Sin embargo, ante las especulaciones que surgieron en los últimos días por su estado de salud, algunos de sus colaboradores disolvieron los rumores de una posible renuncia del argentino. El cardenal Gianfranco Ravasi explicó que «si tuviera dificultades graves para cumplir su servicio», pero «su gran deseo es cumplir al menos el Jubileo» del 2025.
Al ser consultado por el diario italiano Corriere della Sera, Ravasi añadió que si su cuadro empeorara y esto le dificulta cumplir con sus tareas diarias, la renuncia es uno de los caminos más previsibles: «Creo que sí. Si tuviera serias dificultades para cumplir su servicio, tomará su propia decisión. Será él quien decida, por supuesto, tal vez pida consejo, pero la última palabra la evaluará por sí mismo, en conciencia».
«Dejando claro que su gran deseo es cumplir al menos el Jubileo, el año santo dedicado a la esperanza que él siente como su gran momento», cerró.