Rusia: aprobaron un proyecto de ley que prohíbe la propaganda que disuada a la gente de tener hijos.

El Kremlin busca terminar con la brusca caída de nacimientos y destinará en los próximos tres años más de 402 millones de dólares a los programas para promover la natalidad.

Europa atraviesa una crisis demográfica donde las personas de entre 15 y 29 años disminuyó del 18,1 % en 2011 al 16,3 % en 2021. Se espera que esta tendencia continúe y se acentúe aún más en las regiones rurales. En este contexto de baja natalidad, la Cámara Baja del Parlamento ruso aprobó un proyecto de ley que prohíbe la propaganda que disuada a la gente de tener hijos.

La nueva legislación tipifica como delito la difusión de información que abogue por la ausencia voluntaria de hijos y la castiga con multas de hasta cinco millones de rublos (47.000 euros). Ahora se necesita de dos lecturas más en el mismo cuerpo y el visto bueno de la Cámara alta antes de ser enviada al presidente Vladímir Putin para su aprobación definitiva.

La norma va en oposición a la ideología childfree, que busca reconocer el derecho de las mujeres a no tener hijos. Según datos de la agencia nacional de estadísticas, Rosstat, en los primeros seis meses de este año nacieron 599.600 niños, 16.500 menos que en el mismo período de 2023, el indicador más bajo desde 1999.

«Es un gran debate. Están teniendo un decrecimiento poblacional muy grande fomentado con la campaña de Occidente para perjudicar a Rusia. Para llevarlos a tener menos hijos y en cierta medida incitar al exilio de los rusos», destacó Gabriel Michi.

Además, «en el medio está la guerra con las bajas de alrededor de 500 mil rusos, y que por primera vez decreció la población rusa de 145 millones a 143 millones de personas», remarcó el periodista de C5N.

El mes pasado se supo que Rusia destinará en los próximos tres años 37.500 millones de rublos (más de 402 millones de dólares) a los programas para promover la natalidad en medio de la crisis demográfica más grave del último cuarto de siglo.

Las autoridades buscan revertir la drástica caída de la natalidad, relacionada tanto con la incertidumbre causada por la guerra como por el agujero demográfico en el que se encuentra Rusia al alcanzar la edad fértil las mujeres nacidas en la década de los 90 del siglo XX, cuando también se registró una brusca caída de los nacimientos.