El Gobierno publicó el Decreto 908/2024 con el cual reduce el costo de alícuotas de los aranceles de productos textiles y calzado.

Luego de que el Gobierno oficializara este miércoles la reducción de los aranceles de importación de 89 productos, desde el sector textil alertaron por el impacto de la medida que atenta contra la industria local, pone en riesgo la continuidad de miles de puestos de trabajo y no representará una reducción en el costo de la indumentaria.
«Mediante esta modificación se efectúa la baja del arancel del hilado texturizado de poliéster, que se encontraba en 18%, al 6% y que tiene producción nacional. Por ende, la medida pone en riesgo la continuidad de 10 fábricas nacionales que generan alrededor de 1.000 puestos de trabajo formal y calificado«, expresaron desde la organización sin fines de lucro Fundación ProTejer.
En ese sentido, indicaron que «preservar la producción de hilados sintéticos en el país es estratégico, dado que es el segmento textil de mayor posibilidad de incorporación de innovación y tecnología, sobre todo a través de nuevos materiales que permiten funcionalidades y aplicaciones específicas».
Además, señalaron que el Decreto 908/2024 publicado este miércoles en el Boletín Oficial «reduce aranceles del kit desmotado de calzado y de partes de calzado que también cuentan con producción nacional y cadenas de valor que generan empleo en todo el país y que han realizado grandes inversiones recientemente».
«Calzados deportivos y otros calzados desmontados, que ya contaban con un arancel por excepción del 15%, pasan a un arancel del 10% y las capelladas, cuyo arancel se encontraba en 28%, bajan al 10%», detallaron.
«Esta medida no hace más que empeorar la compleja coyuntura que atraviesa el sector textil, indumentaria, cuero y calzado, que ya perdió 8.300 puestos de trabajo formal según los datos oficiales a julio 2024 y en relación con el mismo mes del año anterior, lo que representa el 27% de la pérdida de empleo industrial«, aseguraron al tiempo que adelantaron que «esta decisión significará un enorme daño al entramado productivo local y potencial destrucción de capacidades construidas durante años».
Por otra parte, desde ProTejer apuntaron contra el Gobierno, que consideró que la alícuota de los aranceles «encarecían los precios de bienes utilizados de manera extendida en la economía», y calificaron la medida como «parte de un incorrecto diagnóstico«.
Entonces advirtieron que antes de tomar una medida de rebaja arancelaria «deberían transformarse las condiciones estructurales bajo las cuales se desenvuelve la producción en Argentina y que son las que explican los problemas de competitividad local».
Respecto a la versión que sostuvo que la resolución impactará en el costo de las prendas, que según recientes relevamientos la ubican entre las más caras de la región, indicaron que «tendría un impacto insignificante«, ya que «el precio de un hilado sintético influye en menos del 1% en el valor de una prenda vendida al consumidor».
Al mismo tiempo, manifestaron que «implica una menor recaudación fiscal» y afirmaron que sería «más efectivo una medida de alivio fiscal a la producción o a la comercialización para incidir en el nivel de precios local de la ropa, a su vez que permitiría preservar el entramado y el empleo en el país».