Con datos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos elaboraron un informe que llamó a la comunidad internacional a prestar atención a la crisis que vive ese país.

Organizaciones de Derechos Humanos expresaron su preocupación por la situación carcelaria de Ecuador y realizaron un «llamado urgente» a la comunidad internacional a dirigir su atención a la crisis de violencia que se vive en ese país.
«Esta situación se centra especialmente en sus 36 cárceles, que albergan más de 32.000 personas privadas de libertad. La asignación de reclusos basada en afiliaciones a grupos delictivos ha intensificado alarmantemente la violencia en el país», señalaron a través de un comunicado titulado «Crisis oculta: La violencia descontrolada en las cárceles de Ecuador y su impacto en la seguridad nacional».
En el mismo citaron un informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el cual expresa que «el crimen organizado ha impregnado profundamente las estructuras del Estado ecuatoriano».
«La CIDH, en su informe anual de 2022, ha subrayado este fenómeno como resultado de procesos de desinstitucionalización. La Comisión ha mostrado su profunda preocupación por el dominio de mafias, que dirigen sus actividades delictivas desde dentro de las prisiones, exacerbado por la carencia de recursos y la corrupción en todos los niveles del Estado», agregaron.
Entonces advirtieron: «El Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad y a Adolescentes Infractores (SNAI), pese a estar a cargo de la gestión penitenciaria, carece de la autoridad y alcance territorial para enfrentar eficientemente estos desafíos».
«Durante los gobiernos de Lenín Moreno y Guillermo Lasso, se permitió que bandas delictivas controlaran los pabellones, contribuyendo al aumento de la violencia en un país que antes era considerado uno de los más seguros de Latinoamérica», denunciaron.
El documento llevó la firma de Colectivo Europeo de la Diversidad Ecuatoriana (CEDE), Association des Migrants Latino-Américans en France (ALMA), Amicci DelL’Ecuador (ADE) y la Asociación por las libertades en Iberoamérica y los derechos humanos (Ali Huma).