Así precisa un informe de la Guía Estratégica para el Agro de la Bolsa de Comercio de Rosario. Hasta el momento la siembra solo logró cubrir el 18% del área triguera estimada para la zona núcleo.

La última sequía dejó en muy mal estado a los suelos disponibles para la siembra de trigo en el norte de la provincia de Buenos Aires, el sur de Santa Fe y el suroeste de Córdoba, región comúnmente denominada como zona núcleo. Allí, se estima que se implantará un 50% menos superficie que hace dos campañas atrás, aunque por cuestiones climáticas, hoy los trabajos de implantación del cultivo se encuentra fuertemente retrasada.
De esta manera, la Guía Estratégica para el Agro (GEA) elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) aseguran que hasta el momento “la siembra está trabada, por el barro en el este y un piso seco en el oeste. Por ello, solo se cubrió un 18% del área estimada para trigo” en el corazón de la Pampa Húmeda. “Es la campaña de cobertura más atrasada de los últimos cinco años”, admiten los técnicos de la entidad bursátil.
Números
Los números que proponen desde la Bolsa rosarina apenas dan cuenta de un área implantada con trigo de 164 mil hectáreas previstas para la zona núcleo de un total de 910 mil estimadas a cubrir con el cereal en el presente ciclo agrícola. Esto implica convalidar hoy la campaña de cobertura que más retraso exhibe en el último lustro. Se indicó que para esta fecha, ya el año pasado se había sembrado el 55% del área de intención de trigo.
“Es la campaña de cobertura más atrasada de los últimos cinco años”
En este sentido, los datos son elocuentes. En el centro sur de Santa Fe se sembró el 50% del área, mientras que en la localidad bonaerense de Carlos Pellegrini, las labores de siembra no avanzan por la persistencia de días nublados y el exceso de humedad que impide orear los suelos. Todo esto impide la posibilidad de ingresar las sembradoras en los lotes.
En el noreste de Buenos Aires, aún no comenzaron las labores y hacia el oeste tampoco se ven sembradoras trabajando, pero allí es por la falta de agua y la consecuente caída en las intenciones de siembra. En el sudeste de Córdoba “la humedad está muy al límite para plantear una siembra racional de trigo”, explican los técnicos, mientras que en Corral de Bustos, la superficie de trigo cae un 50% respecto del año pasado. Allí explican que “en lotes, que en años normales no se pueden sembrar porque la napa está en superficie, hoy está a 3,8 metros de profundidad”.