Los alimentos básicos siguen estando arriba de la inflación. En doce meses, acumulan un alza del 120 por ciento. Se espera un deterioro en los indicadores sociales.

En marzo, el costo de adquirir la canasta básica alimentaria (CBA), que define la línea de indigencia, subió un 9 por ciento, mientras que el alza de la canasta básica total (CBT), que se usa para medir la pobreza, fue de 8 por ciento, informó el Indec.
Nuevamente, las dos cestas de consumo que representan el grueso del gasto mensual de los hogares con menores recursos económicos se encarecieron bien por arriba de la altísima inflación general. El impacto en la suba de los índices de pobreza e indigencia recién se conocerá alrededor de septiembre, cuando se publiquen las estimaciones correspondientes al primer semestre.
En lo que va del año, apenas tres meses, los alimentos básicos subieron un 30,6 por ciento, al tiempo que los bienes y servicios que componen la canasta de pobreza lo hicieron en un 25,4 por ciento, en ambos casos arriba del índice promedio de inflación de la economía, que es del 21,7 por ciento. En la comparación interanual, la CBA presenta un aumento del 120,1 por ciento, mientras que la CBT muestra una suba del 113,2 por ciento. En tanto, la inflación general es del 104,3 por ciento en la relación marzo 2023 frente a marzo 2022.
A contramano del discurso oficial acerca del impacto de la guerra, la inflación local en alimentos no sólo no se explica por la situación internacional, sino que está siendo contenida por la evolución de los precios mundiales. De acuerdo a la publicación mensual de la FAO, que depende de Naciones Unidas, el índice de precios de los productos alimenticios se ubicó en marzo pasado un 2,1 por ciento por debajo de febrero, disminuyendo por doceava vez consecutiva, tras alcanzar su nivel máximo hace un año.
En los últimos doce meses, la baja acumulada promedio en los precios internacionales de los alimentos que mide la FAO es del 20 por ciento. En esa línea, la Cepal (ver nota aparte) destaca que a pesar del proceso de desinflación que se está registrando en la región, se espera que la política monetaria continúe siendo restrictiva.
Entre los productos básicos, se destacaron en marzo las subas mensuales que el Indec midió en pan de mesa (12,9 por ciento), nalga (10,3), pollo entero (26,7), filet de merluza (10,6), huevos de gallina (25,7), sal fina (9,7) y azúcar (8,0 por ciento). También algunas frutas y verduras presentaron subas mensuales muy superiores al promedio.